Popol Vuh (1970 - 2002)

Popol Vuh desde la vanguardia drone avistando el canon ambiente de factible concurrencia.

Tras la incontinencia de mi amplio apetito voraz, insaciable por naturaleza, recuerdo la primera escucha de esta joya incólume en el trayecto celestial de mi dulce adolescencia precavida.

                            

Eran tiempos de veraneo y ociosidad permisiva que actuaban con cautela en la mente insana de un joven empírico, incomprendido musicalmente entre su confraterno círculo de acompañantes.


Fue vagando por un amplio margen costero… un paseo matutino amenizado por esta joya electrónica en tiempos de calor impetuoso, hacia disentir la verdadera magia de lo inaudito mientras los arrecifes divagaban entre sincera serenidad tras la marea baja del océano embravecido, en el pisar cinético de la arena descalza pude delimitar majestuosamente la maravilla consabida de perjuicio tratante entre el influjo vernáculo hastío… Cada paso, cada avance, era acontecido del respaldo esplendoroso melódico e implícito, la solitaria estancia hacia ingente el estado moral del puritano ermitaño por un conciso marcaje del lapso efímero en estadía terrestre, coadyuvando en la alta escala del fáctico incierto regocijo.

Si bien debo admitir que rocé lo onírico, fue gracias al estimulo armónico de la que obra en que me comprometo… como un desuncir exaltado de la simbiosis vigorosa ayahuasca mi visión replanteaba lo absurdo prodigioso; buzos lagarto, burbujas de color rosa, peces mutantes, delfines voladores explotando en el cielo azulado, un océano abisal contorneado de ácido amarillento, algas sonrientes, submarinos diluidos navegando por mi gorgoteo designio… un cerrar de ojos apresuró la marcha fomentada por el ambiente aromático del rocío que me rodeaba, un leve respiro de aire veloz y purificado llegaba hasta mi alma de forma acuciada rodeando con su aura el contacto sereno dilecto.

Todo llegó a buen cauce… podría a ver sido un acto de candencia avulsiva, mi postura enervada acrecentaba el arraigo ponderoso del tratante desatino e indemne visionario, un encuentro indiviso de mi subconsciente tramitaba los estragos deseosos de la búsqueda real e indivisa del dipsómano criticismo… característica bicoca de aquel lejano existir rebelde e impreciso.

En la búsqueda de la realidad sensitiva que acaece en las extrañas de lo trascendental, Popol Vuh satisface nuestro contacto con lo insólito acometido, sintetizadores y atmósferas recorren nuestra póstula emergencia del raciocinio, intuición hacia el loco demente que afianza el trago tembloroso del inescrutable manifiesto fastuoso.

Cierta es su excesiva incomprensión entre las masas acólitas, su intolerancia excesiva que aguarda la témpera cromática de aquel antaño barbudo bohemio... dirigente en su estatus obceco y soberbio. Acaecer en su divergente escucha nos atrae hacia su escala magnética de amplio terreno ameno y reflexivo, armonías específicas que relatan los sucesos inconscientes de todos aquellos ascéticos prominentes de las largas esferas excéntricas de fases canículas, un cariz austero de gran inducción elocuente así como de ortodoxia insondable del fuerte frente ensimismado.

Equiparar su fundamento como música Psicodélica nos lleva al lamentable pero egregio acto de debate colectivo, resaltando opiniones de gran valía e implicancia dominante;

Sin exenciones remarco su etiqueta Krautrock de suculento ambiente que deriva de lo mariano, la recurrente profecía anímica que reverbera en nuestra mente cansada del fanatismo impropio… entre las desmesuradas e imponderables ejecuciones que eximen nuestros arrecíos gustos… abruptos para una sociedad de ominosa sumersión.


Conformados oficialmente por;

Florian Fricke (Teclados)
Holger Trülzsch (Percusión)
Frank Fiedler (Ingeniero de grabación y asistencia técnica).


Los alarifes de nuestro fáctico universo onírico eran procedentes de Munich, desde periodos anales rememoraban su incesante pasión por la historia de la América Sudamericana detallando el nombre Popol Vuh (libro mitológico del pueblo guatemalteco “Quiché”, que narra el supuesto origen del entorno terrenal con extenso margen histórico del cenit esplendoroso Maya) como nombre para su perdurable proyecto musical.

Tras la obtención de los recursos necesarios para establecer el punto de unión entre sendos partícipes, registraron su primer álbum “Affenstunde” de 1970, para muchos considerado la primera obra “espacial” que denotan el éter sensitivo de larga estela electrónica con el uso de moog en conjunción de instrumentos étnicos que dio paso a su segundo registro “In den Gärten Pharaos del 1971 quizás de aspectos más introspectivos y espirituales que declaran los destellos de la gloriosa virtud emergente entre el seudo vanguardista.

Tras la avenencia compositora entre bandas sonoras fílmicas de renombre ostentoso, su evolución aventajaba hacia autorías más elaboradas dando luz a “Hosianna Mantra del 1972, incursionando instrumentos de cuerda, viento y acústicos, que en mi humilde opinión fue la antesala del severo arrojo modernista que precedió bajo el súmmun purista adoctrinado... llámese música de la nueva era armónica... “New Age” para los menos recatados.

Siguiendo la línea evolutiva de alta pretensión incorpórea, avanzamos hacia su obra ardua y ambiciosa “Das Hohelied Salomos” del 1975 en conjunción con la bellísima oriental “Djong Yun” nos deparan 35 restrictos minutos de experiencia anímica atenuante… un gran punto de encuentro entre la coexistencia empírica magnificente y la doctrina divina como el ser vital del auto discernir somático y elocuente... pudiendo resaltar un cariz alusivo, que entona un paraje selvático y evocador de gran entorno fragante, así como confortable y sugerente.

Florian Fricke murió en 2001 acarreando la disolución de la banda… dando punto y final a su dilatada e intrincada trayectoria musical.

Muy bien camaradas, hasta aquí llego mi trabajo… ahora os toca a vosotros percibir esta gran eclosión discográfica de holgado carácter trascendental junto a una buena bebida a la sombra del verano caluroso o gélido invierno... según el hemisferio estacional que os acontezca.

Sergio Bujez.



Exposición Discográfica:


1-Popol Vuh-Affenstunde (1970).







2-Popol Vuh-In Den Gärten Pharaos 1971)





3-Popol Vuh-Hosiana Mantra (1972)

  





4-Popol Vuh-Seligpreisung (1973)







5-Popol Vuh-Einsjäger & Siebenjäger (1974)




6-Popol Vuh-Aguirre, Soundtrack (1972-1974)




7-Popol Vuh-Das Hohelied Salomos (1975)

                     




8-Popol Vuh-Letzte Tage, Letzte Nächte (1976)

                     





9-Popol Vuh-Herz Aus Glas (Coeur De Verre) (Ger 1977).


                      





10-Popol Vuh-Nosferatu (1978)

                     






11-Popol Vuh-Brüder Des Schattens, Söhne Des Lichts (1978)



 12-Popol Vuh-Die Nacht Der Seele, Tantric Songs (1979)




13-Popol Vuh-Sei still, wisse ICH BIN (1981)





14-Popol Vuh-Fitzcarraldo  (1982)




15-Popol Vuh-Agape, Agape Love, Love (1983)





16-Popol Vuh-Spirit Of Peace (1985)






17-Popol Vuh-Cobra Verde (1987)



18-Popol Vuh-Florian Fricke Spielt Mozart (1991)




19-Popol Vuh-For You And Me (1991)




20-Popol Vuh-City Raga (1995)




21-Popol Vuh-Shepherd's Symphony, Hirtensymphonie (1997)



22-Popol Vuh-Messa Di Orfeo (1999)



23-Popol Vuh-Future Sound Experience (2002)



24-Popol Vuh-Yoga [unofficial, High Tide reissue] (1976)

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One Response so far.

  1. SERGIO:
    Muchas gracias por compartir la música de POPOL VUH, yo como tu escuchaba música que entonces solo un puñado de amigos conocíamos y valorábamos, auténtica contracultura en nuestra ciudad, Puebla, México. Conseguir un álbum de esta banda era realmente difícil por lo que apenas conozco solo algunos de sus álbumes, ahora gracias a ti podré escucharlos por primera vez, sabedor que la buena música trasciende el tiempo.
    Un saludo desde Puebla, México
    AGRADECIDO
    Eduardo Guerrero

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