La Historia del Blues, la etapa primogénita.

La Historia del Blues, La etapa primogénita.

"El jazz y el blues nació del Swing (ritmo)"; "Tobas", va en tu memoria, Descansa en Paz, amigo mío.


Faltas de incuria son sus palabras, si bien el swing fue conformado bajo la cadencia evasiva de todo aquel ciudadano reprimido de toda ley habida, no es la susodicha en la etapa "diferente" (el Swing como subgénero jazzistico) la pudicia primigenia, exasperación sería si tal provecho se acerca al tan inmanente ciclo que divergimos... Swing y rítmo, década de consumo valedor entre los antaños progenitores de la gula indivisa, ¿fue tal hazaña en su haber la comúnmente lucubrada en ademanes de la prensa especializada?, nada que ver con la expuesta taxativa y fehaciente.

Barcos de vapor alzaban en popa hacia las costas deportadas del nuevo mundo. En su interior, impróvidos se hallaban los menesteres del que ellos y más aún reos de costumbre, alzarían su voz de alarma bajo el cuerdo murmullo de relevo. Su destino infrecuente  acusado de hereje hacia la patria cívica era un irresoluto conformado... ¿qué hacer ante tal intromisión de las leyes sumisivas?, clara es la oposición que ellos prorrogaban, tras sus culpas, optaban por la simbiosis étnicas regionales, impulsos miríficos que recetaban el futuro alentador de los grandes doctos del género protestante...

Hablamos de comunidades espirituales que emergían de forma procaz como el fuego y el recelo, ducho antagonista del pacto infortunio del que ellos eran sometidos.
Podemos recitar apelativos epílogos, por así decirlo los discípulos del largo bucle que toda la prolijidad conllevaría entre sus entresijos; George WhiteField, Timothy Dwight, James Devenport y un sinfín de seudónimos bajo la vanguardia de los frentes luteranos y calvinistas, doctrinas refutadas por la gran masa de abyectos pronósticos… acólitos de los poderhabiente “Awakenings”-Despertares en formato itinerante (en 1730 son sus inicios), cuya durabilidad era extralimitada hasta las 24 horas diarias ininterrumpidas junto a reverendos de costumbre (Jonathan Edwards, George Whitefields, etc) con destino hacia Nueva Jersey y Pensilvania en fruto de integridad categórica en la implantación de variantes modales sonoras folclóricas británicas y europeas “Reel”, “Gigas” fusionadas en los originarios “Shouts” de los que, en etapas consecuentes serían feudo el “Gospel”, el “Slave Song”, el “El Sorrow Sound”, “El Mourn”, etc. si nos fijamos, sendas apreciaciones son nieladas de las conmiseraciones más innatas.

La parvedad de sus acciones eran suplementadas por las inocuas acciones de trabajo (las Chain Gang Songs, en disconformidad indefinida de los individuos cuya esperanza de vida no superaba los diez años desde su controversial abuso laboral) y los realces de la cautela cristiana próvida de gama cromática heterogénea, semblante que desde los inicios era preconizado como alto apéndice de superioridad frente al factor restante de filogenético bruno... hablamos del genérico "Hollers", sintonías que eran transmitidas entre generaciones a lo largo de río Mississippi y sus ciudades regionales como "Lula" y sus prolíficos campos de algodón (de ahí el estimulo adherente de las Corn Song relativo al maíz como fuente erigida, y ahora sí, las Cotton Picking Song de la trama que convocamos, a partir de 1860), que tan gustosamente fueron incursionados por Eli Whitney y su precognitiva máquina de cerner la pureza extraída.

Más tarde la incursión de elementos naturales al rango del espectro musical fue un hecho notable en la evolución del mismo... Washboards es la palabra concebida de la expuesta sincrónica. Abocando los preceptos, la disuasiones aversivas alentaban la connotable maestría que les precedería, paulatinamente los trebejos abundaban la similitud de los cómputos instrumentos establecidos, "Rubboards", "Kazoos",  "Blue Blowing", tan sólo nimios términos que demarcan el espacio del que reflexiono, todo ello fue un gran culmen de tendencias entre la comunidad subyugada en reclusión por los expeditos evolucionados en materia cívica y social... y cierto es, que de ello emergió la amalgama popular de los pueblos coloniales...


"¿Bailes tribales en conjunción de las danzas caribeñas y europeas quizás?, claro es ello, y por supuesto yo apoyo esa propensión tras el fundamento de movimientos como la "Calenda", el Bump, el Counjaille, el Brak Down, el Stomp, el Ragging,  el Cake Walk, etc, siendo los citados los primordiales por antonomasia entre la gran jauría de atisbos ignotos que sucesivamente mutarían a los contextos avezados conocidos por la gran sociedad global que ansiaba lo comisivo; el Buck and Wing, el Claqué, etc.

Como punto asido, nos revelamos ante la minúscula población de James Town, esencial del condominio real de Virginia, allí fue el primer desembarco (en 1606, aunque en 1619 con los nuevos residentes sudafricanos) de las lejanas tierras de occidente.

Ciertos en su adusto pervivir, asilaba la rebeldía que tan presente era consabida ante los espectáculos ilícitos, entre las fortuitas compañías carcelarias, inopia militante que refleja la causa de la nueva encomienda ciudadana tras la guerra de la secesión como integridad de autonomía peculiar hacia las numerosas etnias que alcanzaban su cometido, aportando ahora eximiamente, una gran propaganda de músicos que apostaban por el camino variante del consumo sónico o mejor conocido como “Ethiopian Business”, y la paralela “Barrelhouse” (a finales del S. XIX) con los graneros delimitantes de la zona amena, ensamble de fiestas y bailes lidiados por los líderes profesionales bajo un acuerdo monetario.


Y como no, los pálidos relegados, volverían a someter a su antojo los novísimos destellos en objeto de marketing y consumo, o mejor conocido como “Minstrel Show”, debido a que su transfiguración en los emplazamientos teatrales eran un hecho notable o “Medicina Shows” ilativo a los corredores “charlatanes”, vendedores de ungüentos milagrosos y licores del pecado profano… sendos suponían partícipes impartiendo hacia la trascendencia mayoritaria, eso sí, a baja escala contemplativa-talentosa frente a sus opuestos coterráneos (negritos libres).

Fue deleitoso durante el tiempo establecido, pero pronto volvería a renacer la escasez de ideas, reapareciendo los actos delictivos para el subsistir unitario y comunal de cada agrupación inoperante, es de ahí donde nació el ritmo vivaz y constante del ragtime en sus primeras etapas de mesura, o mejor conocido como “Funeral Songs” con “Buddy Bolden” como máximo esplendor concerniente aunque foráneo a todo pretérito motín, el verídico fundador de la nueva demanda en el acompañamiento al fallecido.

La confluencia de sendas querencias y corrientes fue un paragón ante lo medrado instrumental, el cariz de ambos conceptos se alejaba de la preservación, y se adentraba en la amalgama de índoles que regían en cada provincia, floreciendo en movimiento sincopado “ Shag”, que más tarde evolucionaría al Blues minimalista bajo la consistencia de exiguos instrumentos precavidos, exaltando la vuelta al postergo social con gran carga en evidencia.
A partir de aquí se puede constatar la primera generación de ejecutores bluseros, especialmente del enclave del delta del río Mississippi, o mejor conocido como “el blues rural”, el cual ambiciona los registros a partir de 1920, la etiqueta del atestiguo “añejo.

Curiosamente, la mayoría de las obras eran grabadas por féminas en proceso de acentúo artístico. Los pioneros bluesman, eran gente proveniente de aldeas y su vida era azarosa frecuentando el prestigio de holgazanes y nómadas vagabundos (hobos).

2 Responses so far.

Leave a Reply