Relatos Anarquistas I: Reos de la mano negra.

Es un hecho que la percepción anarquista catalana remontan del influjo andaluz en su más expresión insurrecta, "la eterna lucha de campesino con los señoritos del patriarcado", es fehaciente que tras la I internacional, múltiples denominaciones apelaban la magnitud del movimiento emergente como un fuerte ímpetu de consolidación.


Hablamos de la Federación Regional Española, perseguida con vigor sin éxito alguno de agravio, no obstante la Federación de los trabajadores de la Región Española supuso la continuidad existencial bajo un extenso consejo clandestino en constante permuta de denominación subsiguiente:
       

Pacto de unión y camaradería (1889-1896), Solidaridad Obrera (1904-1909) siendo oclusión distintiva la Confederación Nacional del Trabajo, mejor conocida como C.N.T, que aún continúa vigente en el marco legislativo.

Para corroborar la estadía, es indispensable suponer y adherir al texto la primera gran insurrección del campesinado meridional como un movimiento común en contra del estado internacionalista:

La mano negra del 1882 (que sirvió de influjo para la posterior rebelión de los más de 4,000 campesinos en Jerez de la Frontera al grito de "¡Viva la Anarquía! y como no, de los primeros atentados frente a las autoridades barcelonesas ligadas a la Restauración con Paulino Pallás como cabeza preferente), denota el cariz que se pretende con sus propios consejos de protección colectiva entre simpatizantes, un reglamento que fue descubierto por los jefes de la guardia civil de Jerez: Tomás Pérez y su cooperador Oliver tras la expresión artística plasmada en un paredón de Villamartín, que en efecto, señalizaba una serie de manos dibujadas con pintura negra.

¿Pero qué fue realmente la mano negra?, en teoría, su pretensión fue dada con la intención de establecer una sociedad secreta que regentara como es obvio a espaldas del estado una idiosincrasia socialista, un decreto con el que poder afrontar las injusticias que el sistema proletariado sufría constantemente por parte de los oligarcas terratenientes.

El habitáculo de los rebeldes estaba situado en plena sierra gaditana, una vez descubierto por la guardia, éstos achacaron su actitud a la causa de todos lo males sociales que estaban ocurriendo en los últimos meses: robos, incendios, asesinatos, etc., nada quedó exculpado de las redes burguesas, que no eran sino los verdaderos enemigos de los subversivos.

Fueron ajusticiados en el cadalso: Manuel Gago, Gregorio Sánchez, los hermanos Francisco y Pedro Corbacho, Cristóbal Fernández, Juan Ruiz (perteneciente a la comisión comarcal) y Juan Galán.


Tras estos hechos el ambiente versado vivió una fuerte noción anarquista en plena efervescencia, es así como se fundaron medios de masas legendarios en el ámbito: La tramontana  de Josep Llunas i Pujals (Barcelona 1881),  Acracia (1886, Barcelona), El Productor (1887, Barcelona), el primer y el segundo certamen socialista siendo el primero concertado por la asociación de amigos de Reus.

Para completar aún más mi texto, visitad este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/La_Mano_Negra

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