Día de los santos difuntos - La noche de Halloween: Nacer Para Morir.

Bueno camaradas, la noche de los santos difuntos se acerca, Halloween como apelativo cambiando abruptamente el latifundio, que dicho sea de paso, siempre corresponde a un entorno tétrico y oportunista, ligado a la sazón del momento.

¿Trato o truco?, esa es la famosa expresión reiterada en cuantiosas ocasiones a lo largo del noctámbulo recorrido.


Bajo el consabido estilismo terrorífico la urbe se transforma en la deslumbrante mística pretérita. Caramelos como dádiva, calabazas como ornamentación sucumbiendo a los encantos del delirio infante y el más arduo inoficioso.

No obstante, no podemos negar que el sistema capitalista trajo consigo múltiples interrogantes, que abren la puerta al territorio inexcusable de la poca satisfacción del proletariado, es por ello, el contrarresto por parte de la cultura popular acelerar los designios de la felicidad utópica, del olvidar mediante costumbres publicistas la verdad inconsecuente que acoge con vigor a los subyacentes, ínclitos de la más alta prosapia.

No quiero hacer de esto un mundo, soy coherente con mi percepción, sólo trato de poner en manifiesto una verdad obstruida, aunque y como hoja de doble filo, yo, también caigo rendido a su infundio.

Halloween es magia, retroceso al periodo de la crónica humanística arcaica, de tótem y artimañas celtas para el resguardo de cualquier espíritu maligno, protección y culto ordinario a la diosa retención como miedo a la justicia cósmica, tratar de eludir la última fase en el final de los finales… triste es el óbito inexorable.

En esta noche podemos observar el terror en la mirada de los partícipes, su incierto desistir, el pavor a la nada o lo desconocido, el designio intelecto que nutre la tradición de la ablución impenitente y perecedera.

Tratamos sin minoría contraponer el concepto innato de la consciencia de nuestro propio fenecer, e incluso, evitamos idealizar como, cuando y donde será nuestra despedida.

Lo sé, el texto se torna pesimista, pero no nos aventuramos a pensar que todo tiene un inicio y un final, vivimos atareados sin reflexionar sobre ello, miles de millones de generaciones perdidas en el ocaso de lo que llamamos tierra, ambiciones, pasiones y perdiciones, personalidades, todo borrado bajo la atenta ojeada del espacio, un mundo foráneo en un submundo curvo, que parece no tener otro objetivo que el dar un bienestar efímero, sin objetivos, ni futuro definido.

Para mí, la muerte siempre está presente, el azar es incuestionable aunque eventual a corto plazo. Pero recuerda que el momento llegará acechando como verdugo inmoral… desideratum de lo propincuo y ecuánime... la muerte es para todos igual.

Nuestro miedo es debido al posible dolor sumado a la ignorancia del después, para unos todo termina aquí, para otros es un paso a la mejoría de una vida paralela.

En todo caso el misterio no es más que un punto de encuentro entre entidades sombrías, ininteligibles a toda razón objetiva y racional, presupone el acto superfluo de la verdad postergada.

Estamos avezados hacia la confortable posición unitaria de relegar lo inconcluyente, aunque no falto de dictamen que encomie su acto fehaciente, portadores del postulo axioma para la minoría pública.


No obstante, y si ello lo conlleva, no se puede negar el objetivar del entorno escepticismo, incredulidad para algunos, sucesos verídicos para otros, las anomalías heresiarcas de las hipótesis sistemáticas siempre serán acogidas con recelo científico, y es algo que debemos de asumir, una verdad que está ahí inamovible a espera de ser descifrada sin extremismos obsesivos.

Es por ello, que nunca deberíamos de cotejar ambas teorías en una sola afrenta subjetiva, para el que como un servidor, se ubica bajo el holgado telón ecuánime, estatus neutral del que sólo los legítimos desconocedores de la verdad absoluta hacen gala de humidad exorbitante, toda idea y principio no presupone el óbice para transmitir los proyectos paulatinos de todos aquellos pragmáticos empiristas, obradores de la evolutiva sapiencia ecuménica.

Pues si bien es cierto que todo rigor en la balanza de opiniones confrontadas, no es sino, un homenaje hacia el radicalismo obceco que boga sobre el recinto del inmutable trebejo hacia  la virtud inepta, y porque no decirlo, de cierto cariz indocto.

Debemos de dicotomiar los muchos paralelismos de juicio común. Y afianzar una mente posicional abierta a todo tipo de acontecimientos, y si no es así, por favor respóndanme ¿de dónde procede el Homo Sapiens y sus factores filogenéticos?, ¿existió realmente la Atlántida?, ¿por qué el big bang es ahora una teoría errónea?, ¿es sumable a la misma la controvertida teoría de cuerdas?, ¿dónde están esos dioses que tanto predicáis?.

Es entendible en demasía que en lo desconocido se halla la desconfianza del receptivo indirecto, pero obviamente para el usuario que visiona el episodio paranormal, el desacuerdo con el agnóstico es un hecho relevante, de cierto destello indigno y la razón debida.



Muchas teorías y poca resolución… mucho ruido y pocas nueces para espetar a las míticas afirmaciones:

¿Descansar eternamente?, ¿es el fenecer la mácula vinculante ante la esencia de la nada?, ¿hay energías no interpretadas por el humano?, ¿hay dispares dimensiones que frente a exiguos perfiles psíquicos no logran evadir tales manifestaciones?.



El concepto irracional debe entablar cierta ilación hacia el atisbo preclaro.

El afianzar inconmensurable en los encuentros enigmáticos nos recrean la sensación simulada del cómo sería el persistir en todo aquel radio intuible por el humano.

Os dejo con un vídeo editado especialmente para los tiempos que nos acontecen, básicamente basado en el texto que acabas de leer adaptado a cierta música y adornos propicios para crear un aura enigmática paragón hacia la vieja escuela ocultista y masónica.

                       

3 Responses so far.

  1. Halloween, uno de los días más importantes del año para cualquier satanista junto con el día de su cumpleaños y el 1 de mayo que coincide con otra celebración pagana más antigua que el tiempo.

  2. Por cierto vas a salir en halloween por Granada?? jajajaja

  3. Anónimo says:

    Noche de walpurgis, o así era. Dando rienda suelta al miedo, aliado de todo ocultista.

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